Inflación

Inflación en el segundo semestre de 2026: qué esperar mes a mes

Tras el 2,1% de mayo, el mercado proyecta un sendero descendente para lo que resta del año. El REM del BCRA ve la inflación mensual bajando hasta el 1,7% en noviembre, con una interanual del 30,5% a diciembre. Repasamos el camino esperado y los riesgos que pueden desviarlo.

Consumidora argentina recorre las góndolas de un supermercado comparando precios

Datos clave

  • IPC oficial de mayo 2026: 2,1% mensual.
  • Proyección REM para junio: 2,1% mensual.
  • Julio: 2,0%; agosto: 1,8%.
  • Septiembre: 1,9%; octubre: 1,8%.
  • Noviembre: 1,7%, el piso del sendero relevado.
  • Inflación interanual proyectada a diciembre: 30,5%.

La gran pregunta del semestre ya no es si la inflación baja, sino cuán rápido. Después de un primer trimestre que tocó el 3,4% en marzo, el IPC retomó la desaceleración con 2,6% en abril y 2,1% en mayo. Para lo que viene, el consenso de mercado dibuja un descenso gradual pero sostenido hacia niveles que la Argentina no veía en años.

La referencia principal es el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA, que condensa los pronósticos de decenas de consultoras y entidades financieras. Su última edición trazó el sendero mes a mes para el segundo semestre y dejó una conclusión clara: la inflación mensual seguiría aflojando, aunque la interanual todavía cerraría el año por encima del 30%.

El sendero mes a mes

Según la mediana del REM, la inflación de junio se ubicaría en torno del 2,1%, en línea con mayo. A partir de ahí, el descenso se profundiza: 2,0% en julio, 1,8% en agosto, un leve repunte a 1,9% en septiembre, 1,8% en octubre y 1,7% en noviembre. De cumplirse, sería el primer tramo prolongado con la inflación mensual anclada debajo del 2%.

Vale una aclaración importante: los relevamientos privados de mitad de junio venían mostrando números todavía más bajos que el 2,1% del REM, con varias consultoras estimando junio cerca de 1,8% o 1,9%. Es decir, el sendero oficial del REM podría quedar incluso por debajo de lo proyectado si esa tendencia se confirma en el dato del INDEC.

La interanual: el número que cuesta bajar

El dato que más cuesta mover es la inflación interanual. El REM la proyecta en 30,5% para diciembre de 2026, un nivel similar al 31,5%con el que cerró 2025. La explicación es aritmética: aunque los registros mensuales sean cada vez más bajos, la interanual arrastra los meses altos del verano y del primer trimestre, que recién terminan de salir del cálculo hacia fin de año.

Para los próximos doce meses, en cambio, el mercado es más optimista: la inflación esperada se ubica en torno del 23% al 24%. Esa brecha entre la interanual de calendario y la proyectada a futuro es la que explica por qué el Gobierno insiste en mirar el dato mensual antes que el acumulado de doce meses.

Por qué seguiría bajando

Detrás del sendero descendente hay varios factores. El primero es la estabilidad cambiaria: el REM proyecta un dólar que sube más lento que los precios, lo que reduce la presión de costos importados. El segundo es la menor inercia de los precios regulados, una vez absorbidos los principales ajustes de tarifas de servicios públicos y combustibles.

El tercer factor es la actividad económica, que todavía crece a un ritmo moderado y limita la capacidad de las empresas para trasladar aumentos a precios finales. Con salarios que recién recuperan poder de compra y un consumo prudente, la dinámica de remarcaciones pierde fuerza.

Los riesgos del sendero

Nada de esto está garantizado. El principal riesgo es cambiario: un salto del dólar oficial volvería a meter presión sobre los precios en pocas semanas. A eso se suman posibles nuevos ajustes de tarifas reguladas y la volatilidad de los precios internacionales de la energía, que ya generó un susto con los combustibles a comienzos de año.

El cuarto riesgo es más estructural: la inflación núcleo, que excluye estacionales y regulados, todavía corre por encima del objetivo. Mientras la tendencia de fondo no se ubique de forma estable debajo del 2% mensual, cualquier shock puede frenar o revertir la desinflación.

Qué mirar en los próximos meses

Para seguir el sendero conviene mirar tres señales: los relevamientos semanales de alimentos de alta frecuencia, que anticipan el dato del INDEC; la evolución del tipo de cambio frente al techo de la banda; y las próximas ediciones del REM, que ajustan el pronóstico mes a mes. Si junio efectivamente perfora el 2%, el resto del sendero gana credibilidad.

La conclusión es que 2026 se perfila como un año de desinflación gradual, con la mensual bajando de a poco y la interanual cediendo más despacio. El desafío no es solo alcanzar un piso bajo en algún mes puntual, sino sostenerlo durante todo el semestre sin sobresaltos.

Preguntas frecuentes sobre la inflación del segundo semestre 2026

¿Cuánto se espera de inflación hasta fin de año?

El REM proyecta un descenso gradual: 2,1% en junio, 2,0% en julio, 1,8% en agosto, 1,9% en septiembre, 1,8% en octubre y 1,7% en noviembre.

¿Cuál es la inflación interanual proyectada a diciembre?

La mediana del REM ubica la inflación interanual en 30,5% para diciembre de 2026, un nivel parecido al cierre de 2025.

¿Cuándo bajaría la inflación de forma sostenida del 2%?

El sendero del REM marca el quiebre sostenido del 2% mensual a partir de agosto, aunque algunas consultoras creen posible que junio ya quede por debajo.

¿Qué podría frenar la baja de la inflación?

Un salto del dólar, nuevos ajustes de tarifas, shocks en la energía y la inercia de la inflación núcleo son los principales riesgos que pueden desviar el sendero proyectado.

Fuentes consultadas